Obra ganadora en 2024 del Premio "Arturo Barea"
El Tratado de Badajoz (1801), que ponía fin a la guerra de las Naranjas, integraba en el reino de España «Olivenza, su territorio y pueblos desde el Guadiana». Desde ese momento, la cultura portuguesa de los habitantes de Olivenza se puso en contacto con la cultura española de los conquistadores. Y se iniciaba la aculturación de la población oliventina. Este libro analiza este proceso de aculturación: cómo se realizó, cuáles fueron sus características, las reacciones al mismo, sus agentes (el Estado, la Iglesia, el Ejército, la escuela), sus instrumentos (la lengua y los matrimonios mixtos) y sus resultados. La singularidad actual de Olivenza encuentra significativamente su explicación en el análisis del proceso de aculturación que se llevó a cabo durante el siglo XIX.
Ficha técnica